Probióticos y Celiaquía. Por que son tan recomendables

  • Dra. Loredana Lunadei

    La Dra. Lunadei es especialista en alimentación, dietética y nutrición. Es titulada por la Universidad de Milán donde hizo la licenciatura y el doctorado. Este [...]

  • Categorías: Ser Celíaco

Publicado: 09/10/2013 - Actualizado: 21/02/2020

Nuestro intestino, está lleno de bacterias, sin embargo, no todas son “malas”, de hecho existe un buen porcentaje de probióticos o bacterias benéficas, que ayudan a mantener un sistema digestivo saludable, y sorprendentemente y quizás lo más importante, un sistema inmunológico óptimo. Desafortunadamente, puede existir una disminución de las bacterias benéficas en nuestro intestino debido a múltiples factores. La celiaquía  es una enfermedad que puede alterar el equilibrio de la flora intestinal.

¿Qué son los probióticos?

Los alimentos probióticos suelen estar provistos con bacterias benéficas, de forma que su consumo, ayuda a restaurar nuestra flora intestinal y contribuir a disminuir los problemas digestivos y generales que son asociados con celiaquía.

La investigación médica apoya la necesidad de que las personas con enfermedad celíaca deben consumir probióticos para restaurar el equilibrio y ayudar a aliviar la inflamación asociada con la ingestión de gluten. Según expertos, los probióticos han demostrado reducir la toxicidad del gluten.

Además, la dieta libre de gluten, reduce los niveles de bacterias benéficas, así como el uso de antibióticos, ya que estos no son selectivos y por lo tanto destruyen a las bacterias dañinas como a las benéficas.

¿Factor de riesgo de celiaquía?

El Dr. Alessio Fasano , uno de los principales investigadores de la enfermedad celíaca , sugiere que tal vez el desequilibrio en la flora intestinal en realidad puede ser un factor de riesgo en la aparición de la enfermedad celíaca y que mantener el equilibrio puede ayudar en su prevención.

Según sus argumentos, las personas con enfermedad celíaca nacen con una predisposición genética a la misma. Entonces, ¿por qué algunas personas no muestran ninguna evidencia de la enfermedad hasta muy avanzada su edad?  De acuerdo a los avances en el campo de la celiaquía, tiene mucho que ver con las bacterias que viven en el tracto digestivo.

Estos microorganismos, conocidos colectivamente como el microbioma, pueden diferir de una persona a otra y de una población a otra , variando incluso en el mismo individuo a medida que envejece. Por lo tanto, una persona cuyo sistema inmunológico ha logrado tolerar el gluten durante muchos años podría perder repentinamente la tolerancia si su microbioma cambia de una manera que activa los genes que lo predisponen. Si esta idea es correcta, la enfermedad celíaca puede ser prevenida o tratada por la ingestión de microbios útiles,  o bien » probióticos».

Probióticos, necesarios en tu dieta

Muchos médicos incluyen en el tratamiento de celiaquía, algún probiótico, con el fin de mejorar los síntomas de celiaquía, de hecho, son recomendables para todas las personas, puesto que además de contribuir a una buena digestión, también nos protegen contra posibles infecciones y mantienen nuestras defensas óptimas.

Si existe alguna intolerancia de los lácteos, otros probióticos que podemos emplear son las conservas y encurtidos libres de gluten. Hoy en día muchos alimentos tienen probióticos añadidos, desde chocolates hasta salsas, sin embargo cabe destacar que en el etiquetado debe el alimento probiótico debe estar marcado como “cultivo vivo”, de lo contrario no ejercerán ningún efecto benéfico en nuestra salud. Incluso los niños pueden consumir éstas bacterias.

Por último, se recomienda utilizar varios probióticos de varias marcas alternándolos, además de las cápsulas puedes consumir los alimentos con regularidad, cada tercer día.

Cabe aclarar, que no se trata de una cura definitiva, sin embargo, consumir probióticos puede ayudar  a disminuir síntomas de la enfermedad celiaca.  Consumir probióticos en exceso no añade más beneficios, y puede dar lugar a distensión abdominal, y gases, los cuales, son síntomas inofensivos que en la mayoría de los casos desaparecerán al cabo de las primeras semanas, sin embargo, la recomendación es consumir éstos productos sabiamente, con regularidad, no necesariamente es diario.

Referencias

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